unwritten

"Live your life with arms wide open, today is where your book begins, the rest is still unwritten". Natasha Bedingfield

lunes, 3 de octubre de 2011

El amor...

Amor, apenas cuatro letras que lo significan todo.
Amor, búsqueda infatigable.
Amor, a la vez tan abstracto y concreto.
Amor, sentimiento inexplicable.
Amor, locura transitoria.
Amor, pérdida irreparable.
Amor, felicidad y tristeza del corazón.
Amor, deseo imperturbable...


"Yo soy alguien que buscar el amor, amor de verdad. Ridículo, inconveniente, arrollador. Eso de no poder vivir sin la otra persona".

viernes, 30 de septiembre de 2011

Esperando...

Esperaba que él volviese.
Esperaba que "adiós" no significase el final.
Esperaba una llamada.
Esperaba que no pasasen los años sin él.
Esperaba que cada arruga fuese un atisbo de esperanza.

Se miró al espejo y descubrió que se había pasado la vida esperando. 
Me acerqué a ella y le pregunté por qué había esperado siempre y no había dado el paso de ir en su busca. Ella, con lágrimas en los ojos, me contestó: "recientemente comprendí que quizá el también me esperaba a mí".


"Quizá algún día nos despertemos desesperanzados después de tanta espera"

lunes, 26 de septiembre de 2011

Miedo a volar...

Mirando por la ventana se descubrió viendo el vuelo de un pájaro. Su revolotear la mantuvo en un estado de hipnosis. Su mente, de forma inconsciente, empezó a construir la historia de ese ave. Imaginó la primera vez que tuvo que enfrentarse al vacío bajo sus pequeñas patitas. El miedo que debió sentir ante ese precipicio que se habría ante él. Necesitaba lanzarse desde una zona alta para dar tiempo a sus alas para desplegarse, y es que para conseguir grandes logros debemos reunir el valor necesario de enfrentarnos a grandes pérdidas. Volvió de su estado de semi-inconsciencia y se planteó si ella no sería un pájaro acobardado. Un pájaro que ve como los demás vuelan a su alrededor pero prefiere quedarse en la seguridad del nido o en la firmeza del suelo. Quizá en la vida, en la que existen diversas alternativas, haya momentos en los que la respuesta sea o TODO o NADA.


"Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer."
Paulo Coelho

sábado, 24 de septiembre de 2011

Con gafas color de rosa...

Sin duda hay momentos en los que uno se sorprende hasta a sí mismo. Ayer nos informaron de que nuestro crucero había sido cancelado porque la empresa quebró, osea que no sabemos, ni siquiera, si nos devolverán el dinero. Sí lo sé, una "tragedia", pero esta "tragedia" me sirvió para darme cuenta de que, en verdad, puedes sorprenderte a ti mismo. 
Todo el mundo se lamentaba, se quejaba (eso yo también en el minuto en el que me lo dijeron, después se pasó, je je), lloraba...y a mí me decían, ¿cómo puedes estar de tan buen humor? ¿Es que nada te quita la sonrisa y la felicidad?. A lo que yo contesté, "todo es según el cristal con que se mire". Mi madre tiene una fórmula mágica que parece solucionar todos los problemas, su gran frase es "que todos los males sean esos" y tiene razón. ¿Que es muy fastidiado quedarse sin 700 euros y sin viaje? Sí. ¿Qué existen cosas peores? También.
Yo hace tiempo que decidí usar gafas color de rosa y desde entonces soy más feliz. Quizá, como dice la gente, los optimistas somos pesimistas mal informados, pero si así somos felices y hacemos felices a los demás, ¿qué problema hay?


"La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca."
Samuel Smiles

jueves, 22 de septiembre de 2011

Soledad...

La cama reposa vacía, cargada de sueños incumplidos, de recuerdos felices y también de mucho dolor. Hace tiempo que duerme sola, que echa de menos unos brazos que la arropen en las noches oscuras, llenas de sombras, de fantasmas. Es feliz, muy feliz, pero extraña tener a alguien con quien compartir los buenos momentos que está disfrutando.
Creyó que su corazón se había vuelto a abrir, pero sólo fue una nube de humo. Un sentimiento transitorio que, igual que vino, comienza a irse, pero agradece el hecho de que existiese porque le hizo sentirse viva otra vez.
Su cama continuará vacía pero sabe que pronto se llenará de deseos cumplidos...está segura.


"La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente."
Carmen Martín Gaite 

martes, 20 de septiembre de 2011

El final del verano...

Descubrió que su mejor verano había llegado a su fin cuando se descubrió buscando en el armario una chaqueta de punto. No podía creer lo rápido que habían pasado los últimos tres meses, sus últimos tres meses de verano, porque a partir del año siguiente su condición de estudiante quedaría en el pasado. Recordó los veranos de cuando era pequeña, en los que eses mismos tres meses se le hacían eternos, llegaba un momento en el que deseaba que comenzasen las clases, no por las horas de estudio si no por los momentos de recreo. 
Este verano había sido distinto, no tuvo tiempo para el aburrimiento, ni para la rutina. Conoció gente nueva, afianzó amistades pasadas y disfrutó como nunca antes lo había hecho. Este verano, las palabras de su madre cobraron vida: "estás dejando escapar los mejores años de tu vida, tienes que salir, divertirte, pasarlo bien, porque si no te vas a arrepentir". Ella siempre había sido una niña muy hogareña pero este verano decidió romper con todo y simplemente disfrutar.
En su último día de verano pensó: "La vida podrá traerme cosas malas pero nada ni nadie me podrán quitar los recuerdos del mejor verano de mi vida".



viernes, 16 de septiembre de 2011

Sentimientos...

Me desperté una mañana y me dí cuenta de que estaban ahí, mis sentimientos, o más bien nunca se habían ido. Durante mucho tiempo creé un muro de piedras que protegiese mi corazón, por pensar que sería irrompible, pero, esta vez, el cuento del lobo y los tres cerditos no funcionó para mí. Es curioso como todo puede cambiar de un segundo para otro. Ese segundo que no valoramos por verlo insignificante, puede cambiar tu vida, y es que sólo una mirada puede hacer temblar los cimientos de un muro creado con el tiempo. Y entonces me pregunté: "¿Sirvió de algo ponerle piedras al corazón si con un simple gesto se desplomaron? ¿No hubiese sido mejor tratar de hacerle caso a esos sentimientos y por lo menos sentir que estás viva? En ese momento, como siempre, una frase acudió a mi cabeza: "Siempre te arrepientes de lo que no haces, no de lo que haces", así que como me dijo un buen amigo mío: "Déjate llevar"...